domingo, 9 de octubre de 2011

He encontrado a Dios en la esquina de primera y Amistad, donde el oeste era todo pero ganó. Todos solos. Fumando su ultimo cigarrillo, yo dije: “¿Dónde has estado?”, el dijo: “Preguntando cualquier cosa” . ¿Dónde estabas cuando todo se estaba cayendo a pedazos? todos mis días se gastaron por el teléfono que nunca sonó. Todo lo que necesitaba era una llamada que nunca llego, en la esquina de Primera y Amistad. Perdido e inseguro , tu me encontraste, tirado en el piso, rodeado, rodeado. ¿Por qué tienes que esperar? ¿Dónde estás, dónde estás? Sólo un poco tarde, tu me encontraste, tu me encontraste. En el final, todos terminamos solos, perdiendo. El único que conoce quién soy , quién no soy, y quién quiero ser. No hay forma de saber cuánto tiempo estará a mi lado. Perdido e inseguro tu me encontraste. Tirado en el piso, rodeado. ¿Por qué tienes que esperar? ¿Dónde estás, dónde estás? Sólo un poco tarde
Tu me encontraste, tu me encontraste. En la mañana temprano, la ciudad se rompe, he estado llamando por años y años y años y años, y tu nunca me dejaste un mensaje, tu nunca me enviaste cartas. ¿Tienes algún tipo de nervio? Tomando todo lo que quiero.Perdido e inseguro tu me encontraste. Tirado en el piso, rodeado. ¿Por qué tienes que esperar? ¿Dónde estás, dónde estás? Sólo un poco tarde
Tu me encontraste, tu me encontraste. ¿Por qué tienes que esperar para encontrarme?