miércoles, 9 de marzo de 2011

Te amé

sin casi amar, y al final ¿ quién me salvo ? El ángel que quiero yo.
Y de nuevo tu te cuelas en mis huesos, dejándome tu beso junto al corazón. Y otra vez tu, abriéndome tus alas me sacas de las malas rachas de dolor, porque tu eres el ángel que quiero yo.